Rupert Grint, reconocido por interpretar a Ron Weasley en la saga de Harry Potter, ha diversificado su carrera más allá de la actuación y se ha convertido en un exitoso empresario inmobiliario.

Tras el cierre de la franquicia que lo lanzó a la fama, Grint comenzó a invertir en bienes raíces, adquiriendo una amplia variedad de propiedades que incluyen casas, departamentos y mansiones. Entre sus adquisiciones más destacadas se encuentra una mansión del siglo XVIII en la campiña inglesa, valorada en más de 67 millones de euros, comprada en 2009, aunque nunca residió allí. La propiedad cuenta con un terreno de más de 900 mil metros cuadrados y un lago privado.

Según fuentes cercanas, Grint ha construido un imperio inmobiliario con inversiones en viviendas de alquiler bien conectadas con Londres, además de residencias lujosas. A fines de 2025 adquirió una propiedad de 11 habitaciones tasada en casi cinco millones de dólares. Se estima que posee una docena de propiedades y que su catálogo sigue en expansión.

Su empresa Clay 10 invirtió cerca de nueve millones de euros en viviendas durante el último año, mientras que otra firma, Oneonesix Development, se enfocó en inmuebles en las afueras de Londres. Aunque el actor admite tener conocimientos limitados en finanzas, delega la gestión en su padre y familiares cercanos, y realiza compras en efectivo.

Antes de consolidarse en el sector inmobiliario, Grint exploró otros emprendimientos, como la compra de un camión de helados que recorría el Reino Unido y la gestión de un hospedaje rural cerca de Londres, que finalmente cerró.

Su fortuna proviene principalmente de su trabajo en Harry Potter, con un salario estimado en 60 millones de dólares por las ocho películas, además de ingresos continuos por regalías y derechos de repetición.

En lo personal, Grint está en pareja desde 2011 con la exactriz Georgia Groome, con quien tiene dos hijas.