La llegada del Papa León XIV a Argentina, programada del 8 al 11 de noviembre, genera gran expectativa en el ámbito eclesial y social. En una reciente entrevista, el arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, subrayó la importancia de este evento como una oportunidad para la reconciliación nacional y la apertura de la Iglesia.
Rossi destacó que el mensaje del pontífice no debe quedar atrapado en la grieta política, sino que debe ser un llamado a la unidad y a cuidar a los más vulnerables. "Este rebaño argentino anda disperso y cascoteado", afirmó, refiriéndose al estado de ánimo de los fieles ante la visita del Papa.
El arzobispo también expresó su satisfacción por la inclusión de Córdoba en la agenda papal, resaltando la importancia de descentralizar la figura del Papa y llevar su mensaje al corazón del país. Rossi recordó la necesidad de una Iglesia que salga a la calle y esté presente en la vida cotidiana de la gente.
En relación a la fe del pueblo argentino, Rossi comparó la devoción popular con una brasa que, aunque cubierta de ceniza, sigue viva y necesita ser avivada. La visita del Papa, según él, será un soplido que reavivará esa llama.
Con la mirada puesta en noviembre, la Iglesia argentina espera que la llegada del Papa encienda el fuego de una comunidad que, a pesar de las dificultades, mantiene viva la esperanza y la fe.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.