Gonzalo Balada, un argentino oriundo de Mar del Plata y residente en Isla de Pascua desde hace varios años, murió ahogado mientras practicaba surf en una playa considerada de alto riesgo.
Balada, de 40 años, era conocido por su pasión por el surf de grandes olas y trabajaba como cocinero en un restaurante que tenía junto a su pareja en la isla chilena ubicada en medio del Pacífico, a unos 3.700 kilómetros del continente.
Según reportes locales, el surfista sufrió un inconveniente al realizar una maniobra en una zona de rompientes peligrosas. Dos amigos lograron rescatarlo del agua y fue trasladado de urgencia al hospital de la isla, donde los médicos intentaron reanimarlo durante 40 minutos sin éxito.
Las primeras investigaciones indican que la causa de la muerte fue asfixia por sumersión. La Policía de Investigaciones de Chile lleva adelante las pericias correspondientes.
Balada, apodado “Che” por su nacionalidad, era un habitual de las olas grandes en Rapa Nui y su fallecimiento causó conmoción entre la comunidad local y sus amigos.
Se aguarda la decisión de su familia respecto a si sus restos serán sepultados en la isla o repatriados a Argentina.