Un grupo de obreros que realizaba trabajos de construcción en Bélgica descubrió un tesoro valorado en aproximadamente 10 millones de dólares. El hallazgo se produjo cuando perforaban las paredes de un sótano para instalar tuberías de alcantarillado.

Entre los objetos encontrados había lingotes y monedas de oro, que estaban ocultos dentro de las paredes de la vivienda. Este inesperado descubrimiento generó gran sorpresa y despertó el interés de las autoridades locales.