Las pulseras de actividad, también conocidas como fitness trackers, están ganando popularidad por su diseño sin pantalla, lo que permite enfocarse únicamente en el registro de datos de salud. Estos dispositivos cuentan con sensores que miden la actividad física, el sueño y la recuperación a lo largo del día, evitando distracciones.

Entre sus principales beneficios se encuentran su ligereza y comodidad, lo que facilita el monitoreo continuo, especialmente durante la noche. Aunque no reemplazan una consulta médica, permiten observar tendencias en la actividad y la recuperación, lo que puede ser útil para ajustar hábitos de vida.

Los modelos destacados incluyen:

  • Amazfit Helio Strap: Ideal para adultos mayores, mide frecuencia cardíaca, oxígeno en sangre y estrés. Precio: 440.000 pesos.
  • WHOOP 5.0: Para quienes entrenan regularmente, ofrece seguimiento detallado del esfuerzo y la recuperación. Requiere suscripción. Precio: 660.000 pesos.
  • Google Fitbit Air: Registra variables del organismo de forma pasiva, con recomendaciones personalizadas mediante IA. Precio: 380.000 pesos.
  • Garmin CIRQA: Alternativa discreta para controlar la actividad y bienestar, con funciones básicas sin suscripción. Precio: 465.000 pesos.
  • Polar Loop: Sencilla y sin suscripción, permite acceder a métricas básicas de actividad y recuperación.

La elección de un modelo debe basarse en la comodidad y la facilidad de uso, priorizando las necesidades individuales sobre la cantidad de funciones.