La ONG Somos Huellas Patagónicas ha expresado su rechazo a la reciente instalación de 250 luminarias LED en la Ruta Nacional N.º 40 y el acceso al mirador del Cerro de la Cruz, argumentando que esta acción contraviene una ordenanza municipal que prohíbe la iluminación en la Reserva Educativa.
La organización advirtió sobre el impacto negativo que la iluminación artificial nocturna puede tener en la fauna de la reserva, en particular sobre el tucúquere, un búho que nidifica en la zona, así como otras aves rapaces.
En un comunicado titulado “Que la luz no apague el canto de las aves”, Huellas Patagónicas recordó que la Ordenanza Municipal N.º 2192, sancionada en 2014, establece restricciones sobre la iluminación en el área protegida, prohibiendo elementos que generen contaminación auditiva y visual.
El presidente de la ONG, Franco Paz, solicitó a las autoridades que las luminarias sean apagadas hasta que se encuentre una alternativa que respete los objetivos de conservación del área. Propusieron el uso de luminarias de menor intensidad y colores que minimicen el impacto sobre la fauna.
El informe presentado por la organización sostiene que la contaminación lumínica puede alterar el comportamiento de la fauna y afectar procesos reproductivos, advirtiendo sobre el abandono de sitios de nidificación por parte del tucúquere y otras aves protegidas.
Huellas Patagónicas enfatizó que su intención no es impedir el acceso seguro al mirador, sino encontrar una solución que reduzca el impacto de la iluminación en el ecosistema, manteniendo la oscuridad como una condición esencial de la reserva.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de Winfo.