En Río Gallegos, un joven de unos 20 años dejó su bicicleta apoyada frente al edificio de la AFIP, en la esquina de Avellaneda y Alberdi, para realizar un trámite. Al poco tiempo, advirtió que se la habían robado y salió corriendo tras el sospechoso, quien escapaba a pie.

La persecución se extendió por unas dos cuadras hasta la intersección de Alberdi y Rawson. En ese momento, un repartidor de Pedidos Ya que acababa de entregar un pedido en la zona observó la situación y decidió intervenir desde su motocicleta.

El trabajador intentó alcanzar al ladrón, pero este reaccionó empujándolo, lo que provocó que el repartidor cayera al suelo y quedara con la moto sobre una de sus piernas, dificultándole levantarse. Al momento de la caída, el repartidor no pudo precisar si sufrió una lesión en la rodilla o el tobillo.

El joven damnificado expresó su sorpresa por el robo: "Nunca pensé que me iban a robar la bicicleta", dijo aún afectado por el episodio que generó preocupación entre los transeúntes de una zona de tránsito habitual.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.