River logró una victoria 2-0 frente a Argentinos Juniors, un resultado que le permitió despejar tensiones y ganar confianza en el inicio del torneo Clausura. El equipo dirigido por Eduardo Coudet mostró señales de mejora, aunque la actuación de Thiago Almada, su reciente incorporación, no fue decisiva en su debut.
Almada, cuyo pase costó alrededor de 23 millones de dólares, llegó con la expectativa de ser un jugador clave para el futuro del equipo. Sin embargo, tras un largo descanso luego del Mundial en Estados Unidos, México y Canadá, el mediocampista aún no alcanzó su mejor nivel físico y técnico, lo que se reflejó en su desempeño inicial.
Por otro lado, jugadores como Ángel Correa y Nicolás Otamendi comenzaron a mostrar su influencia en el equipo. Correa, otra inversión importante del club, se perfila como una pieza fundamental en el ataque, mientras que Otamendi, con 38 años y capitán del equipo, aportó liderazgo y carácter, elementos que River necesita para consolidar su juego.
El desafío principal para Coudet es encontrar la mejor combinación táctica y de jugadores para que el equipo sea competitivo y consistente. La Copa Sudamericana aparece como el objetivo central del semestre, ya que River busca avanzar en el torneo continental tras no clasificar a la Libertadores.
El próximo enfrentamiento en octavos de final contra Independiente Santa Fe será clave para las aspiraciones del club. La expectativa es llegar a la final y conquistar el título, un resultado que aliviaría la presión interna y reafirmaría el proyecto deportivo.