Tamara Paganini salió de la casa de Gran Hermano Generación Dorada el 24 de agosto tras perder un mano a mano con Solange Abraham. La participante, que había sido subcampeona en la primera edición del reality, recibió el 51% de los votos negativos.
En una entrevista, expresó la paz que siente tras su salida: “Me saqué 10 kilos de peso de la cabeza”. A diferencia de su experiencia en 2001, ahora cuenta con una vida más estable y una perspectiva diferente sobre la competencia.
En su regreso, Tamara entró sin información sobre lo que había sucedido en el programa. Su relación con Sol comenzó amistosamente, pero se deterioró rápidamente, llevando a un fuerte enfrentamiento. Tras su eliminación, la participante reflexionó sobre su estrategia y reconoció que le faltó “crueldad” para ganar.
Su salida no se siente como una derrota, sino como una oportunidad de cerrar un ciclo. Agradece el trato recibido por la producción y planea enfocarse en su carrera actoral y en su emprendimiento.