Durante décadas, la industria del juguete consideró a los niños como sus principales consumidores. Sin embargo, esta línea se está desdibujando. En países como Japón, Reino Unido y Estados Unidos, pequeños personajes ya no son solo para jugar, sino que se exhiben como objetos de diseño, accesorios o coleccionables.
Este fenómeno, que surgió con fuerza en Asia y se extendió a Europa y América Latina, se conoce como Trendy Toys. Incluye figuras de diseño, charms y las populares blind boxes, cajas cerradas que esconden personajes sorpresa. La emoción de descubrir la figura, la posibilidad de hallar versiones raras y el deseo de completar colecciones introdujeron nuevas dinámicas en una industria tradicionalmente asociada al juego infantil.
Una investigación de Kantar para MINISO en Reino Unido y Francia revela que la elección de estos juguetes está cada vez más ligada a intereses culturales, fandoms, anime y cultura pop, más allá de la edad. Los "Trend Chasers", jóvenes de las generaciones Z y Alpha, son los principales compradores, con un gasto anual significativo y una frecuencia alta de compras.
Este cambio muestra que el coleccionismo dejó de ser exclusivo de los niños. Adolescentes y adultos jóvenes encuentran en estos objetos entretenimiento, diseño, nostalgia y una forma de expresar sus gustos. Además, la compra puede ser una recompensa personal, sin necesidad de una ocasión especial.
Los Trendy Toys también se integran a otros ámbitos como la moda y la decoración. Muchos consumidores personalizan sus figuras, interviniéndolas y adaptándolas a su estilo, lo que potencia el vínculo con el objeto. Las redes sociales, especialmente TikTok e Instagram, impulsan esta tendencia a través de videos de unboxing que generan contenido y deseo.
Para Carlos Jamardo Arrigo, gerente de Marketing de MINISO Argentina, estos juguetes trascienden la moda pasajera. Un personaje puede ser a la vez un coleccionable, un accesorio y una expresión de identidad, donde la edad pierde relevancia frente al sentido de pertenencia.
El fenómeno también está revitalizando la experiencia de compra en tiendas físicas, con espacios dedicados, lanzamientos y encuentros de comunidades que atraen a cientos de consumidores, quienes primero descubren los productos en redes sociales y luego buscan verlos y tocarlos en persona.
Con el Día del Niño como fecha clave, los Trendy Toys evidencian que el mercado del juguete está cambiando. Para los niños representan juego, para los adolescentes una forma de expresión y para los adultos jóvenes, nostalgia y diseño. Esta tendencia combina cultura pop, coleccionismo, sorpresa, personalización y comunidades digitales, y parece instalar una nueva forma de relacionarse con los juguetes a lo largo de la vida.