La principal fuerza opositora en Bolivia, la alianza Libre, comenzó a mostrar fracturas internas este miércoles cuando tres senadores anunciaron su salida del bloque. Los legisladores Branko Marinkovic, Ernesto Suárez y Kathia Quiroga expresaron su desacuerdo con lo que calificaron como imposiciones en las decisiones de votación dentro del Congreso.

La controversia surgió luego de que Tomasa Yarhui, jefa de bancada de Libre en el Senado, denunciara que algunos miembros estaban realizando acuerdos con el oficialismo para apoyar leyes y créditos sin respetar las decisiones del bloque opositor. Yarhui acusó al presidente Rodrigo Paz de fomentar el transfuguismo político.

En respuesta, los tres senadores salientes señalaron que en nueve meses no se convocó a una reunión general de la alianza y que no se puede exigir a nadie cómo votar en democracia. Marinkovic, elegido por Santa Cruz, criticó la conducción de Jorge Quiroga, advirtiendo que si tuviera poder, impondría una dictadura.

Suárez y Quiroga manifestaron que apoyarán las iniciativas gubernamentales que consideren beneficiosas y rechazarán las que no, cuestionando irónicamente si su objetivo sería provocar la caída del gobierno.

La alianza Libre surgió como un frente de varias fuerzas políticas, incluyendo al partido Demócratas, fuerte en las regiones orientales. Marinkovic, empresario y político cruceño, se unió a Demócratas para postular a gobernador de Santa Cruz, donde quedó cuarto, mientras que el candidato de Libre ganó la elección.

En este contexto, el gobierno de Bolivia busca acuerdos legislativos individuales para avanzar con reformas en minería, hidrocarburos, inversiones y litio, tras fracturas en las bancadas oficialistas. El presidente Paz afirmó que dialogará directamente con los representantes parlamentarios y no con los líderes políticos para aprobar leyes, destacando la importancia de la democracia.