En un caso inusual, el juez Carlos Richeri, de Lago Puelo, Chubut, decidió escribir una carta a una niña de 10 años que había sido abusada por su tío cuando tenía 8. La misiva, acompañada de una sentencia en lenguaje claro, busca que la menor entienda el fallo judicial y le recuerda que la responsabilidad por el abuso no recae sobre ella.
El juez declaró al acusado culpable de abuso sexual simple agravado, dado que era el encargado de la guarda de la niña. La pena impuesta fue de tres años de prisión en suspenso.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de ADNSUR.