En el norte de Santa Cruz, la situación de los pozos de YPF se torna crítica. La empresa ha dejado abandonados alrededor de 4.000 pozos, muchos de ellos con caños rotos que contaminan el suelo y el agua de la región.

La falta de control estatal ha permitido que esta problemática persista, mientras YPF elude costos de trabajo de reparación que podrían ascender a 180 mil dólares por pozo. Esta situación plantea serias preocupaciones sobre el impacto ambiental y la salud de las comunidades cercanas.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de OPI Santa Cruz.