El pasado domingo 27 de septiembre, la Parroquia San Vicente de Paul de Río Gallegos conmemoró sus 60 años de existencia. Durante la celebración, el obispo de la Diócesis de Río Gallegos, Ignacio Medina, consagró el altar, un rito que incluyó la bendición, unción con el Santo Crisma y la quema de incienso.
La historia de la parroquia se inicia en la década de 1960, en un sector donde no había agua corriente y los vecinos se reunían en torno a una canilla pública ubicada en la esquina de calles Ramón y Cajal y Salta. En 1965, comenzaron a instalar un medio caño en el terreno, y en 1966 se celebró la primera misa.
Con el tiempo, la comunidad creció, y se formaron grupos de oración en casas de familia. La necesidad de un espacio más amplio llevó a los vecinos a solicitar un terreno a la municipalidad, donde se construyó la primera capilla.
Además de ser un lugar de culto, la parroquia también albergó un dispensario y un jardín de infantes, que atendieron las necesidades de la comunidad. La historia de la parroquia refleja el esfuerzo y la colaboración de los vecinos, quienes han mantenido viva la fe y el sentido de comunidad a lo largo de los años.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.