La orca Toñi, considerada la más longeva del Estrecho de Gibraltar, fue encontrada con al menos diez heridas en su aleta dorsal compatibles con disparos de perdigones. A sus 60 años, este cetáceo, apodado “la abuela” por los especialistas, se convirtió en el foco de alerta para científicos y autoridades debido al impacto que estas lesiones podrían tener en la ya amenazada población de orcas ibéricas.
El 10 de agosto, un equipo de investigadores detectó a Toñi nadando junto a dos compañeras en el Estrecho, tras dos años sin registros de su presencia. Los expertos observaron marcas en su aleta dorsal que coinciden con el patrón de munición utilizada para la caza de jabalí, con proyectiles de plomo de aproximadamente nueve milímetros.
Importancia de Toñi para la población de orcas
Toñi cumple un rol fundamental en la transmisión de conocimientos sobre caza, alimentación y comunicación dentro de un grupo que apenas cuenta con entre 30 y 40 ejemplares. La pérdida de esta matriarca también afectaría a un macho joven bajo su protección, según explicó Janek Andre, presidente de WeWhale Association.
Los científicos monitorean su salud y comportamiento, notando que aunque sigue cazando, descansa más y se muestra menos sociable que en avistamientos anteriores.
Respuesta oficial y marco legal
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) inició una investigación que confirmó la compatibilidad de las heridas con disparos de perdigones. La vicepresidenta y ministra Sara Aagesen destacó que cualquier daño a esta especie vulnerable constituye un delito grave.
Las autoridades españolas coordinan con Portugal, ya que las lesiones podrían haberse producido en el trayecto entre Galicia y el Estrecho de Gibraltar.
Las orcas ibéricas están catalogadas como vulnerables y protegidas por la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad, que prohíbe acciones que puedan dañarlas y establece sanciones económicas y penales para quienes incumplan la normativa.
Además, existen restricciones para la navegación y avistaje de orcas en zonas críticas durante ciertos meses para evitar molestias y riesgos para los animales.
Conflictos y recomendaciones
Desde 2020, aumentaron las interacciones entre orcas y embarcaciones, especialmente con el grupo “Gladis”, al que pertenece Toñi. Aunque estas interacciones suelen ser por curiosidad o juego, disparar contra estos animales es inaceptable y contraproducente para su conservación, afirmaron expertos.
El Miteco y la Dirección General de la Marina Mercante recomiendan evitar navegar en zonas de alto riesgo entre abril y agosto y reportar cualquier encuentro con orcas a las autoridades para proteger a esta población en peligro.