En 1919, luego de la Primera Guerra Mundial, Alemania contrajo una deuda de 132 mil millones de marcos de oro como parte de las reparaciones impuestas por los tratados de paz. Esta carga económica marcó profundamente la historia financiera del país y no fue saldada hasta 91 años después, reflejando las dificultades económicas y políticas que atravesó Alemania durante el siglo XX.