San Juan Bosco, nacido en Italia en 1815, tuvo desde niño un sueño que definiría su vida: dedicar su obra a la educación y el acompañamiento de niños y jóvenes. Fundador de la congregación salesiana y, junto a María Mazzarello, de las Hijas de María Auxiliadora, su legado llegó a la Patagonia a fines del siglo XIX.
En 1875 partió la primera expedición misionera salesiana hacia Argentina, y en 1899 se estableció una comunidad salesiana en Río Gallegos. Los materiales para construir los primeros edificios debían llegar por barco y el fuerte viento patagónico dificultaba las obras.
El 24 de diciembre de 1899 se celebró la primera misa en una iglesia aún en construcción, que hoy es la Catedral de Río Gallegos. Dos años después, en 1901, se fundó el Colegio María Auxiliadora.
Aunque Don Bosco nunca visitó la Patagonia, su influencia es profunda y perdurable. Es reconocido como patrono de la región, y cada 16 de agosto se conmemora su figura con un feriado provincial en Santa Cruz. Miles de personas mantienen viva su historia mediante peregrinaciones y actividades vinculadas a la comunidad salesiana.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.