Las relaciones entre Turquía e Israel se tensaron aún más luego de un ataque israelí contra una base militar en Siria. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acusó directamente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en medio de un aumento de las hostilidades entre ambos países.
Este episodio marca un nuevo capítulo en la compleja dinámica regional, con implicancias para la estabilidad en Medio Oriente.