En 2005, una campaña arqueológica permitió avanzar en la identificación del cementerio de Nombre de Jesús, fundado en 1584 en la entrada del estrecho de Magallanes. Los restos humanos y materiales recuperados revelaron la historia de una empresa colonial en busca de frenar el avance de embarcaciones británicas.
Hoy, Cabo Vírgenes es un atractivo turístico por su colonia de pingüinos, el Km 0 de la ruta 40 y la diversidad marina. Sin embargo, hace 21 años, una investigación completaba datos inconclusos sobre su importancia histórica.
Un equipo de arqueólogos retomó las excavaciones en el Valle de las Fuentes, cerca de Cabo Vírgenes, y descubrió las huellas de Nombre de Jesús, el primer asentamiento español en la Patagonia. La investigación estuvo encabezada por María Ximena Senatore y otros especialistas del CONICET y universidades nacionales.
Las excavaciones permitieron identificar cinco esqueletos humanos, confirmando que el lugar había funcionado como cementerio. Este descubrimiento aportó evidencias materiales que completaron la historia del asentamiento, que había permanecido oculta durante siglos.
La historia de Nombre de Jesús se remonta al reinado de Felipe II, cuando la Corona española buscaba controlar el estrecho de Magallanes. A pesar de los desafíos, el asentamiento fue fundado en 1584, aunque rápidamente enfrentó problemas de supervivencia.
Los restos encontrados incluyen características que sugieren un contacto entre europeos y pueblos originarios. A 21 años de las excavaciones, Nombre de Jesús sigue siendo clave para entender la vida en los confines del imperio español.
Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de Winfo.