La economía de Chile experimentó una contracción del 0,2% interanual entre abril y junio, acumulando dos trimestres consecutivos de caída en su Producto Interno Bruto (PIB), lo que se considera una recesión técnica.

Entre los factores que explican esta situación se encuentran la reducción en la producción de cobre, paralizaciones preventivas en yacimientos mineros, así como una baja en los sectores de pesca y construcción.