El neurocientífico sudafricano Mark Solms, autor de The Only Cure (La única cura), plantea que el psicoanálisis, lejos de estar superado, sigue siendo el método más efectivo para abordar trastornos emocionales. Según Solms, Freud anticipó descubrimientos de la neurociencia moderna y la terapia conversacional psicoanalítica supera en eficacia a la psiquiatría biológica y sus medicamentos.
Este planteo surge en un contexto de creciente desilusión con la psiquiatría basada en fármacos. En 2017, Thomas Insel, exdirector del Instituto Nacional de Salud Mental de EE.UU., reconoció que la millonaria inversión en investigación no logró mejorar indicadores como el suicidio o la recuperación de pacientes. Por su parte, la historiadora médica Anne Harrington criticó la psiquiatría biológica por sobrediagnosticar y sobremedicar.
Solms combina su experiencia como neurocientífico y psicoanalista para defender una visión integradora llamada neuropsicoanálisis, que une técnicas clásicas como la asociación libre con hallazgos actuales sobre el cerebro. Durante casi tres décadas trabajó en una nueva traducción completa de Freud, recuperando documentos que muestran aspectos poco conocidos del fundador del psicoanálisis, como su postura progresista sobre la homosexualidad.
El autor reconoce errores en Freud, pero destaca que anticipó conceptos neurocientíficos, como la consolidación de la memoria, mucho antes de que se descubrieran sus bases biológicas. Además, la evidencia actual con imágenes cerebrales respalda la existencia del inconsciente, una idea central en Freud.
La tesis más polémica de Solms es que la terapia psicoanalítica no solo es eficaz, sino que en ciertos casos iguala tratamientos médicos como la insulina para la diabetes. Cita estudios que muestran que esta terapia supera a antidepresivos y otros tratamientos en la mejora de trastornos psiquiátricos, y que sus beneficios continúan tras finalizar el tratamiento.
Sin embargo, su defensa del psicoanálisis es criticada por seleccionar evidencia favorable y minimizar los beneficios de la medicación, que en muchos casos es indispensable. Solms admite que los tratamientos farmacológicos alivian síntomas pero considera que no curan, y que a menudo se usan para evitar abordar las causas psicológicas.
El libro incluye un caso clínico de un paciente con múltiples síntomas atribuidos a causas psicológicas y agravados por la medicación, que mejoró tras retirar los fármacos y aplicar terapia psicoanalítica.