China está desarrollando un radiotelescopio de 110 metros que destacará por su precisión para apuntar al cielo. Esta estructura, de gran tamaño, podrá orientarse con una exactitud que equivale a enfocar una pelota situada a 3,3 kilómetros de distancia.
Este avance tecnológico permitirá mejorar la observación del espacio y contribuirá a la investigación astronómica con una capacidad de detección más precisa.