En el barrio Stone, en Escobar, la cancha donde Nicolás González jugaba de chico ahora luce un mural que homenajea su trayectoria. El artista local Flavio Valente pintó al futbolista con la camiseta número 15, el puño en alto y una medalla colgada al cuello, en una pared frente al campo de juego.
La obra está ubicada cerca del histórico tanque de agua, junto a las vías del ferrocarril y frente a la antigua Ruta 9, un lugar simbólico para el jugador, que pasó gran parte de su infancia jugando allí antes de llegar al fútbol profesional.
El mural forma parte de un proyecto municipal para renovar la cancha, que incluyó alambrados, iluminación y césped. Desde la Secretaría de Cultura contactaron a Valente para realizar este homenaje.
Nicolás González nació y creció en el barrio Stone, comenzó su carrera en el Club Sportivo Escobar y Belén de Escobar, antes de pasar a Argentinos Juniors, Europa y la Selección Argentina, con la que fue bicampeón de la Copa América en 2021 y 2024. A pesar de su carrera internacional, nunca perdió el vínculo con su ciudad natal.
Antes de pintar, Valente escuchó historias de vecinos que vieron crecer al delantero, como la de una mujer que le preparaba la merienda cuando jugaba en la cancha. Estas anécdotas ayudaron a darle sentido a la obra.
El mural también incluye una escena en blanco y negro de un niño jugando frente al tanque de agua, en referencia a los comienzos de Nico.
Para Valente, que también es oriundo de Escobar, realizar este homenaje en ese lugar fue muy significativo. El trabajo demandó dos jornadas, a pesar de la amenaza de lluvia, y contó con la compañía y ayuda de un grupo de chicos que suelen jugar en la cancha.
Una vez terminado, el mural comenzó a circular en redes sociales y fue compartido por el propio Nicolás González en su cuenta de Instagram, lo que emocionó profundamente al artista.
Tras su participación en el Mundial 2026, Nico volvió a Escobar y fue reconocido como ciudadano ilustre en un acto con vecinos.