Para quienes viven en departamentos o casas con espacios reducidos, bajar la cantidad de estímulos visuales puede transformar la sensación que transmite el hogar. Un artículo de House Beautiful recopiló cinco ideas prácticas para ordenar visualmente un ambiente sin necesidad de grandes reformas.
1. Optar por revestimientos sobrios
En lugar de papeles pintados con estampados muy cargados, es preferible elegir superficies uniformes o con texturas sutiles. Esto ayuda a mantener la dimensión del espacio sin generar saturación visual, especialmente en dormitorios destinados al descanso.
2. Limitar la cantidad de obras en las paredes
Reducir la cantidad de cuadros o piezas decorativas en una misma pared contribuye a bajar la densidad visual. En vez de una galería con múltiples marcos, dejar una sola obra puede generar un ambiente más tranquilo sin perder el toque artístico.
3. Usar colores claros en ambientes pequeños
Los tonos claros, como el blanco, amplían visualmente el espacio y aportan luminosidad, mientras que los colores oscuros pueden resultar abrumadores en departamentos con pocos ambientes.
4. Disminuir la cantidad de muebles
Eliminar muebles que no sean imprescindibles o reemplazarlos por otros más funcionales y compactos mejora la circulación y genera mayor sensación de amplitud.
5. Preferir muebles cerrados para el almacenamiento
Guardar objetos en muebles con puertas o compartimentos cerrados evita la sensación de desorden que puede generar el almacenamiento abierto, manteniendo el orden visual y facilitando el acceso a los elementos necesarios.