En Punta Arenas, a 53 años del golpe de Estado en Chile, se llevaron a cabo actos conmemorativos organizados por la Corporación Sitio de Memoria Colón 636 y la Federación de Estudiantes. Aunque no hubo actos oficiales, la participación de la comunidad fue significativa.

La presidenta de la corporación, Magda Ruiz Méndez, destacó la presencia de jóvenes con sus banderas y proclamas, lo que refleja un interés renovado por la memoria histórica. La Casa Colón 636, que funcionó como centro de torturas durante la dictadura de Pinochet, es un lugar emblemático para recordar las violaciones a los derechos humanos.

A pesar de un incendio intencional que destruyó el edificio, Ruiz Méndez enfatizó la necesidad de que el Estado lo reconstruya y lo convierta en un sitio de memoria. “Es imprescindible darle un uso a ese lugar para reflexionar sobre las violaciones de derechos humanos”, afirmó.

Este año, por primera vez desde 1990, el gobierno nacional no organizó ceremonias oficiales. Sin embargo, más de un centenar de personas se reunieron en Colón 636 para recordar a las víctimas de la represión. Ruiz Méndez subrayó la importancia de involucrar a los jóvenes en este legado.

Además, se llevó a cabo un homenaje a Francisco Bettancourt Bahamonde, un estudiante detenido desaparecido en 1973, en la Universidad de Magallanes, donde también se destacó la participación de jóvenes en el acto.

La evaluación de los organizadores fue positiva, resaltando el creciente interés de los jóvenes por la memoria histórica y la necesidad de aprender del pasado.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.