La casa de Charles de Gaulle en Colombey-les-Deux-Églises, un pequeño pueblo francés donde el general y su familia están enterrados, se encuentra en el centro de una disputa familiar y política. La propiedad, conocida como La Boisserie, fue adquirida por De Gaulle en 1934 como un refugio para su hija Anne, quien tenía síndrome de Down, y para él mismo, lejos del bullicio de París.
El Estado francés y el departamento de Haute-Marne han mostrado interés en comprar la casa para conservarla como patrimonio nacional, valorando la propiedad en aproximadamente 800.000 euros, más 400.000 euros por el mobiliario. Sin embargo, Pierre de Gaulle, nieto del general, se opone a la venta y reclama que la residencia permanezca en manos de la familia. Pierre, que posee la mitad de la propiedad tras adquirir la parte de su hermano, ha hecho un llamado público en redes sociales para evitar la transferencia al sector público.
La Boisserie, que fue saqueada e incendiada durante la ocupación nazi y luego restaurada por De Gaulle, es un lugar emblemático de la historia francesa. Allí, el general recibió a importantes figuras y escribió sus memorias. Actualmente, el sitio es gestionado por el departamento y abierto al público, aunque la administración registra un déficit anual cercano a los 200.000 euros.
La disputa entre los herederos amenaza con demorar o impedir la operación, ya que cualquier venta requiere el acuerdo de todos los copropietarios. Mientras tanto, la casa sigue siendo un punto de referencia para quienes visitan el pueblo, que también cuenta con la imponente Cruz de Lorena, símbolo de la Francia Libre y la Resistencia.