Las fuertes lluvias que afectan a Costa Rica durante el fin de semana generaron una serie de evacuaciones y rescates en distintas regiones del país, informó la Cruz Roja Costarricense.
Desde la madrugada del domingo, los equipos de la Cruz Roja se encuentran desplegados en la provincia de Limón, donde las precipitaciones obligaron a evacuar a tres personas —dos mujeres adultas y un niño— y trasladaron preventivamente a otras diez a lugares seguros. En la zona atlántica, localidades como Talamanca, Valle de la Estrella, Batán y Siquirres sufrieron anegamientos, lo que motivó la activación de cinco equipos de rescate y atención.
En la Zona Norte, comunidades como San Juan de Guatuso fueron afectadas por inundaciones. Allí no fue necesario evacuar personas, pero se movilizaron ambulancias, vehículos de intervención y balsas para tareas preventivas. En El Rubí, Río Cuarto, cinco adultos fueron trasladados a un salón comunal, mientras que una familia con menores recibió asistencia en espera de apoyo de Bomberos.
En San Carlos, la comunidad de Los Ángeles registró afectaciones en ocho viviendas, tres habitadas. Una pareja de turistas fue evacuada y decidió regresar a su lugar de origen sin solicitar albergue.
Ulima presentó un escenario más crítico, con al menos 130 viviendas anegadas y 25 personas evacuadas, aunque ninguna requirió traslado a albergues.
Deslizamiento y aislamiento en Turrialba
En La Suiza de Turrialba, un deslizamiento dificultó el acceso a la comunidad. Un equipo de rescate contactó a 20 personas —ocho hombres, cinco mujeres y siete menores— y las acompañó a pie hasta un lugar seguro, donde continúan las valoraciones médicas.
En total, en la Zona Norte se evacuaron 58 personas. La Cruz Roja mantiene recursos y equipos de intervención desplegados, coordinando las tareas con los cuerpos de primera respuesta.
Ronald Brenes, subcoordinador operativo regional de la Cruz Roja, informó que desde la madrugada se atendieron múltiples incidentes y que la organización está en alerta para brindar asistencia. La prioridad es proteger la vida y apoyar a los afectados mientras persisten las lluvias y el monitoreo de zonas vulnerables, debido a la Onda Tropical N° 32.
Por su parte, Alejandro Picado, presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), confirmó la gravedad de la situación y destacó que los comités municipales continúan activos y coordinados en el territorio, con vigilancia constante de los cauces y gestión de recursos para quienes perdieron sus hogares o fueron evacuados.