Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel y figura ultraderechista, instó públicamente a realizar asesinatos selectivos de entre 30 y 40 personas cada noche en la Franja de Gaza. Estas declaraciones se dieron en un podcast junto a Rom Braslavski, ex rehén de Hamás.

Ben Gvir sostuvo que no solo deberían eliminarse quienes representan una amenaza inmediata, sino también personas que, según él, "no merecen vivir". Además, expresó su desacuerdo con la decisión del primer ministro Benjamin Netanyahu de reducir los ataques en Gaza para avanzar en un plan de paz impulsado por Estados Unidos.

El ministro, que no realizó el servicio militar por su vínculo con el movimiento extremista Kach, abogó también por una migración masiva de palestinos desde Gaza, con el objetivo de colonizar la Franja con asentamientos judíos. Esta propuesta ha sido calificada anteriormente por organismos internacionales como un intento de limpieza étnica.

Ben Gvir afirmó que "toda Gaza es nuestra" y que deberían establecerse asentamientos no solo en Gush Katif, la colonia israelí desmantelada en 2005, sino en toda la Franja, fomentando la emigración de palestinos a sus países de origen. En cuanto a los terroristas, dijo que deben ser eliminados uno por uno.

Estas declaraciones y otras similares han sido presentadas ante la Corte Internacional de Justicia de la ONU como evidencia de una supuesta intención genocida por parte de Israel en Gaza, algo que las autoridades israelíes niegan.

Ben Gvir, también colono en Cisjordania, ha construido su carrera política con posiciones ultranacionalistas y antiárabes. Como ministro, controla la Policía y las cárceles israelíes, donde se reportan denuncias de tortura contra palestinos. Desde su llegada al gobierno en 2022, se incrementaron en un 126 % las licencias de armas para israelíes, bajo su supervisión.

Su figura es polémica a nivel internacional, especialmente tras un episodio en mayo de 2026 cuando humilló a activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos en Israel, difundiendo un video donde aparece sonriente mientras los activistas permanecían esposados y arrodillados.