La comunidad de Río Gallegos se encuentra consternada por un caso de violencia de género que ha salido a la luz. Una joven de 23 años estuvo privada de su libertad y sometida a torturas físicas y psicológicas durante catorce días en una vivienda particular.

K. Romero, la acusada, permanece detenida en la Escuela de Policía mientras se define su situación procesal. La jueza Yamila Bórquez evalúa la posibilidad de recalificar el caso como tentativa de femicidio, lo que podría aumentar la pena a 15 años de prisión.

La pesadilla de la víctima, identificada como Yamina, terminó el 30 de septiembre cuando logró escapar tras un descuido de su captora. Al llegar al hospital, los médicos confirmaron las severas lesiones que había sufrido, incluyendo quemaduras y heridas causadas por herramientas.

La denuncia formal llevó a la División de Investigaciones a realizar un allanamiento en el lugar del cautiverio, donde se detuvo a Romero. Actualmente, la causa está caratulada por privación ilegítima de la libertad y lesiones, aunque la querella busca que se considere femicidio en grado de tentativa.

Cobertura elaborada por SUR365 a partir de información pública de La Opinión Austral.