Tini Stoessel ha tomado una decisión que ha generado tensiones en su entorno familiar. Según informaciones recientes, la cantante solicitó una auditoría sobre la gestión de su patrimonio y la administración de su carrera, enfocándose en las sociedades vinculadas a su actividad artística.

La auditoría se habría centrado en empresas donde su padre, Alejandro Stoessel, es titular o socio principal. Un aspecto que llamó la atención es que Tini no figuraría formalmente como contratada por estas sociedades, que, según se explicó, fueron creadas para protegerla de posibles reclamos legales.

Sin embargo, la revisión de cuentas ha puesto en duda el destino de las ganancias generadas por estas empresas y ha revelado la falta de documentación que formalice la cesión de derechos de imagen de la artista a dichas sociedades. Esta situación habría provocado un quiebre en la relación de confianza entre padre e hija, ya que Tini había confiado en que su padre administraba sus intereses adecuadamente.

Además, se menciona una disputa económica significativa, con un monto involucrado que rondaría los 70 millones de dólares, reflejando el patrimonio acumulado por la cantante a lo largo de su carrera. La situación se habría intensificado tras una discusión relacionada con el casamiento de Tini, donde su padre le sugirió firmar un acuerdo prenupcial, mientras que ella propuso incorporar un administrador externo para supervisar sus cuentas.

Este tema cobra relevancia en el contexto profesional de Tini, quien se prepara para la segunda etapa de su gira “Futttura”, con presentaciones programadas en México, Argentina, otros países de Latinoamérica y Europa.

Hasta el momento, no ha habido confirmaciones oficiales por parte de Tini ni de Alejandro Stoessel sobre estas versiones.