El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una reducción en los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, en un contexto de creciente tensión por las amenazas y pruebas balísticas de Corea del Norte.
Trump calificó estas maniobras como una señal “hostil” y cuestionó su efectividad para responder a la amenaza norcoreana, buscando así modificar la dinámica militar en la península coreana.