Este jueves, al menos dos personas resultaron heridas tras un nuevo ataque de las Fuerzas Armadas de Ucrania contra un centro logístico de Wildberries, conocido como el “Amazon ruso”, ubicado en el distrito de Chishminski, en la región de Baskortostán, al este de Europa.
El gobernador regional, Radi Khabirov, confirmó los heridos pero no brindó detalles adicionales sobre el estado de las instalaciones. Por su parte, Wildberries informó que un incendio afectó una de sus sedes en la zona, aunque aclaró que no había mercadería almacenada en el lugar.
Un video verificado por Reuters mostró el momento en que drones ucranianos impactaron el almacén, provocando explosiones y columnas de humo, mientras el tránsito en las calles cercanas continuaba con normalidad. Testigos indicaron que los drones llegaron desde dos direcciones distintas.
Campaña sostenida contra Wildberries
Desde el 18 de julio, los almacenes de Wildberries han sido blanco de múltiples ataques con drones ucranianos en distintas ciudades rusas, incluyendo Tula, Tver, Leningrado y Moscú, con saldo de muertos y heridos.
Kiev busca afectar la economía rusa y trasladar los efectos del conflicto a la población civil, acusando a Wildberries de proveer equipamiento militar a las tropas rusas. La empresa niega vender armamento y califica los ataques como actos terroristas, aunque reconoce la imposibilidad de controlar todos los productos ofrecidos por sus vendedores independientes.
Hasta ahora, al menos 23 instalaciones de Wildberries fueron afectadas, con pérdidas estimadas en 480.000 millones de rublos (unos 5.900 millones de dólares). La compañía ha comenzado a descentralizar su logística y realizó pagos a más de 80.000 vendedores afectados, mientras el gobierno ruso evalúa medidas de apoyo.
Otros ataques en infraestructura energética
En la misma jornada, la refinería de Salavat, una de las mayores de Rusia, fue atacada nuevamente con drones, aunque la mayoría fueron derribados. También una refinería en Orsk quedó fuera de servicio por al menos seis meses debido a sanciones que impiden la importación de equipos para reparaciones.
Además, cinco personas murieron en una explosión en Sebastopol, Crimea, cuando técnicos rusos inspeccionaban la zona tras un ataque previo. La península enfrenta una situación de emergencia por escasez de combustible y cortes de electricidad debido a la seguidilla de ataques.