Durante mucho tiempo, China fue el mercado más lucrativo para los fabricantes de automóviles alemanes, incluyendo BMW, Audi, Mercedes y Volkswagen. Sin embargo, en los últimos años estas marcas han experimentado una caída significativa en sus ventas en ese país, lo que genera preocupación en la industria automotriz europea.

Esta tendencia refleja cambios en la demanda y en la competencia dentro del mercado chino, que afecta directamente a las empresas alemanas que históricamente habían dominado ese segmento.