El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, destituyó este miércoles a Irina Mudra, una alta funcionaria de la Presidencia que se desempeñaba como adjunta del jefe de gabinete. La decisión se produjo tras un operativo anticorrupción dirigido contra miembros de la oficina presidencial y un diputado ucraniano.
La agencia anticorrupción ucraniana (NABU) y la fiscalía especializada (SAP) informaron que llevan adelante una "operación especial" para desmantelar una organización criminal vinculada a un diputado en ejercicio, un exdiputado y altos funcionarios presidenciales.
Vadim Stolar, diputado implicado, confirmó que su domicilio fue registrado y que colabora con las autoridades.
Según la NABU, los sospechosos habrían lavado unos 150 millones de grivnas (alrededor de 28 millones de euros) para pagar la fianza de un acusado en un caso de corrupción relacionado con desvíos en el sector energético que provocó la renuncia de ministros y la salida del brazo derecho de Zelenski, Andriï Iermak.
Además, están involucrados directivos del Sense Bank, que estaría vinculado al caso de corrupción en Energoatom, foco principal de la investigación "Mida". Grabaciones difundidas sugieren que Mudra intentó influir en decisiones del banco y en la selección de miembros del comité de supervisión pública de la agencia anticorrupción.
En particular, Mudra habría expresado la intención de reemplazar al fiscal jefe anticorrupción Oleksandr Klymenko por alguien leal a la Presidencia, advirtiendo que su reelección sería perjudicial.
Este episodio recuerda cuando Zelenski propuso limitar las funciones de la NABU y SAP, argumentando la necesidad de "limpiarlas" de influencias externas.
La investigación apunta a Timur Minditch, empresario cercano al presidente, quien habría organizado la red y se encuentra fuera del país.