Belém, en el norte de Brasil, enfrenta desde hace años una grave amenaza sanitaria por el dengue, enfermedad transmitida por mosquitos que proliferan en ambientes húmedos y con agua estancada. Tras un brote que desbordó el sistema de salud local en 2018, la ciudad implementó una campaña municipal para controlar la población de mosquitos y reducir los casos.

Paulo Gomes, vecino de Belém, recuerda la experiencia traumática cuando su esposa contrajo dengue y estuvo al borde de la muerte. Desde entonces, participa activamente en las medidas preventivas, como vaciar piletas y mantener los espacios limpios para evitar criaderos.

Una de las herramientas clave en la lucha contra los mosquitos es la distribución de cubos larvicidas que contienen una sustancia que elimina las larvas. Estos cubos, colocados en zonas vulnerables, aprovechan el comportamiento de las mosquitas hembra para dispersar el químico en un radio de hasta 400 metros, alcanzando criaderos difíciles de detectar.

Además, Belém produce y libera mosquitos portadores de la bacteria Wolbachia, que bloquea la transmisión del dengue y otros virus, una técnica respetuosa con el medio ambiente y que busca reducir la incidencia de estas enfermedades.

El cambio climático ha ampliado la presencia de mosquitos en Brasil y otras regiones, aumentando los casos de dengue, chikungunya y malaria. En 2024, Brasil registró más de 10 millones de infectados y más de 6.000 muertes por dengue, mientras que en Estados Unidos se reportaron cerca de 3.800 casos, algunos con transmisión local.

Las autoridades de Belém, junto a científicos y organizaciones, fortalecieron la capacitación de trabajadores municipales y la educación comunitaria para promover prácticas de prevención y manejo de residuos, fundamentales para evitar la proliferación de mosquitos.

El ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, destacó que la crisis climática es también una crisis de salud pública y resaltó el papel de Brasil en impulsar iniciativas globales para enfrentar enfermedades vinculadas al cambio climático.