Gilbert Bell Fernández, conocido como “Macho Coca”, fue extraditado este jueves desde Costa Rica hacia Estados Unidos, donde enfrentará cargos federales relacionados con el tráfico internacional de cocaína. El traslado se realizó tras un operativo de seguridad que comenzó antes del amanecer en el centro penitenciario La Reforma y concluyó con la entrega formal a agentes de la DEA en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría.
El procedimiento inició alrededor de las 5:00 a. m. con la intervención de grupos tácticos y contó con la participación de la Fiscalía General, la Policía, la Dirección General de Migración y Extranjería y la DEA. Debido a la peligrosidad que representa Bell, el operativo incluyó vehículos blindados, motocicletas y equipos especializados del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Además, Bell fue equipado con chaleco antibalas y casco balístico para garantizar su seguridad durante el traslado.
En el aeropuerto, se formalizó la entrega cuando los oficiales costarricenses retiraron las esposas que portaba Bell y los agentes estadounidenses colocaron las suyas, marcando el traspaso de custodia. El avión de la DEA despegó hacia Nueva York con una escala prevista en Bahamas.
Junto a Bell fue extraditado Gabriel Lizano, alias “Compadre”, colombiano nacionalizado costarricense, vinculado a un proceso paralelo en Estados Unidos.
Investigación y antecedentes
Bell enfrenta cargos por posesión y distribución de grandes cantidades de cocaína y conspiración para introducir droga ilegalmente en Estados Unidos. Según la DEA, lideraba una organización transnacional que utilizaba rutas marítimas para transportar cargamentos desde Sudamérica. En agosto de 2023, habría negociado con agentes encubiertos el envío de aproximadamente 700 kilos de cocaína a Nueva York, evidenciado con grabaciones y entrega de muestras controladas.
Estados Unidos ya había sancionado a Bell en noviembre de 2023 mediante la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), incluyéndolo en la lista Clinton por presunto uso de embarcaciones pesqueras para traficar droga, lo que implicó bloqueo de activos y restricciones comerciales.
Inicialmente conocido como empresario pesquero en Limón, Bell fue vinculado a delitos complejos como lavado de dinero, delitos ambientales y robo de combustible, investigaciones que continuaron hasta que se concedió un criterio de oportunidad en junio de 2026 para avanzar con la extradición.