El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, instó al gobierno de Haití a acelerar el proceso de registro de votantes para las próximas elecciones, previstas para mediados de diciembre. Estas serán las primeras elecciones en una década en el país caribeño, que atraviesa una grave crisis de violencia y desplazamientos masivos.

Ramdin destacó en una conferencia de prensa en Puerto Príncipe que más de un millón de personas permanecen desplazadas internamente y que es fundamental garantizar que sus derechos electorales no sean vulnerados. Además, expresó preocupación por el bajo nivel de inscripción, ya que hasta fines de agosto solo se habían registrado alrededor de 260.000 votantes, en municipios controlados por bandas criminales donde no hay centros de registro.

El funcionario señaló que la OEA continuará monitoreando tanto la seguridad como los preparativos electorales, ya que ambos aspectos están estrechamente vinculados. En materia de seguridad, respaldó la renovación del mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), pero advirtió que será insuficiente si los países que prometieron apoyo no cumplen con sus compromisos de personal, equipamiento y recursos.

Entre las prioridades mencionadas se encuentran reducir el control territorial de las bandas armadas, asegurar el acceso al aeropuerto internacional y al puerto, y restablecer una ruta segura hacia el sur del país.

La delegación internacional que visitó Haití incluyó representantes de la OEA, Caricom, Naciones Unidas, la Organización Panamericana de la Salud, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, la CAF, y otros organismos. Durante su estadía, mantuvieron reuniones con el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé y funcionarios gubernamentales para evaluar los avances y desafíos.

El Consejo Electoral Provisional fijó el 13 de diciembre como fecha para la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas, así como para un referendo sobre reformas constitucionales. Originalmente, los comicios estaban previstos para agosto, pero fueron postergados por razones de seguridad.

Haití, con una población de 11 millones, es la nación más pobre de América y enfrenta una inestabilidad marcada por asesinatos, secuestros, saqueos y violaciones cometidas por bandas armadas. La crisis se agravó a comienzos de 2024, cuando la violencia llevó a la renuncia del primer ministro interino. Según la Organización Internacional para las Migraciones, casi 1,5 millones de haitianos están desplazados internamente debido a la violencia.