Investigaciones recientes han confirmado que la Vía Láctea no es una estructura perfectamente plana. A partir del análisis de 30.000 nubes de gas, se determinó que la galaxia presenta una forma doblada y arrugada, comparable a un disco de vinilo deformado por el calor.

Esta nueva visión de nuestra galaxia aporta información valiosa sobre su dinámica y evolución, mostrando que la estructura de la Vía Láctea es más compleja de lo que se había pensado anteriormente.