Las primeras versiones de la PlayStation 5 están experimentando un problema serio de sobrecalentamiento que preocupa a los usuarios. A diferencia de lo que se creía, la causa principal ya no es la posición en la que se coloque la consola, sino un defecto en el diseño relacionado con el sistema de enfriamiento por metal líquido.
Este sistema, que Sony introdujo en la generación inicial de la consola, utiliza una interfaz térmica de metal líquido entre el chip principal (APU) y el disipador de calor para mejorar la transferencia térmica. Sin embargo, con el paso del tiempo, el metal líquido puede degradarse o desplazarse, formando una capa dura y seca que reduce la capacidad de enfriamiento y provoca sobrecalentamiento.
Técnicos especializados han documentado que este problema afecta a modelos como el CFI-1116, lanzado a finales de 2021, donde el galio presente en el metal líquido reacciona con el recubrimiento del disipador, dañándolo de forma irreversible.
La posición de la consola no influye
Durante mucho tiempo se creyó que mantener la PS5 en posición vertical podía causar el desplazamiento del metal líquido y, por ende, el sobrecalentamiento. Sin embargo, expertos y talleres especializados confirmaron que el problema ocurre sin importar si la consola está en vertical o horizontal.
Las pruebas demostraron que el galio puede penetrar el recubrimiento protector del disipador en ambas posiciones, generando la formación de una capa dura que interrumpe la transferencia térmica adecuada.
Consecuencias y soluciones
Los usuarios han reportado apagones repentinos y advertencias de sobrecalentamiento tras un uso prolongado, especialmente en juegos exigentes. En muchos casos, la limpieza del metal líquido y el reemplazo de las almohadillas térmicas permiten recuperar el funcionamiento normal.
No obstante, cuando el disipador está dañado de forma irreversible, estas soluciones no alcanzan y puede ser necesario cambiar la pieza completa.
Sony modificó el diseño a partir del modelo CFI-2100, lanzado en septiembre de 2025, incorporando una superficie de contacto con ranuras para evitar el desplazamiento del metal líquido y mejorar la refrigeración a largo plazo.
Algunos técnicos recomiendan el uso de compuestos térmicos alternativos menos riesgosos, aunque con menor capacidad de transferencia de calor, para evitar futuros problemas.
En resumen, el sobrecalentamiento en las PS5 más antiguas se debe principalmente a la degradación del metal líquido en el sistema de enfriamiento, un problema que no se soluciona con cambiar la posición de la consola y que requiere mantenimiento especializado para mitigar sus efectos.