En una de las ofensivas aéreas más intensas desde el inicio del conflicto, Ucrania lanzó más de 800 drones durante la madrugada contra la región de Moscú y el sur de Rusia, causando al menos 12 muertos. La respuesta del Kremlin no se hizo esperar y atacó con drones y misiles los territorios ucranianos ocupados, donde fallecieron siete personas.

Este año, Ucrania ha incrementado sus ataques con misiles de largo alcance y enjambres de drones, dirigidos principalmente contra instalaciones militares e infraestructuras energéticas rusas. Entre los objetivos atacados se encuentran depósitos del gigante minorista Wildberries, conocido como el “Amazon ruso”, donde se incendiaron mercancías por miles de millones de dólares.

Estos ataques han llevado la guerra al territorio ruso casi cuatro años y medio después de la invasión iniciada en febrero de 2022, poniendo en jaque la percepción de seguridad que el Kremlin transmitía a sus ciudadanos.

Por su parte, Ucrania también ha sufrido ataques con drones rusos que han destruido viviendas y provocado incendios, como el ocurrido en el emblemático mercado de libros de Kiev.

El sistema defensivo ucraniano enfrenta dificultades para interceptar los ataques rusos debido a la falta de misiles Patriot, fabricados en Estados Unidos, cuyo stock se ha reducido por su uso en otros conflictos.

Según el Ministerio de Defensa ruso, durante los bombardeos nocturnos se destruyeron 822 drones ucranianos. El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, informó que se detectaron unos 600 drones dirigidos hacia la capital, de los cuales un tercio fue interceptado en la región.

El gobernador regional Andrei Vorobiov calificó el ataque como uno de los más masivos con drones en la memoria reciente. En total, los enfrentamientos dejaron al menos 19 muertos entre ambos bandos, con daños en infraestructuras civiles.

En la región de Rostov, al sur de Rusia, una oleada de drones ucranianos causó cinco muertos y daños en viviendas y una estación de tren, además de provocar un incendio forestal. Otros fallecimientos se registraron en las regiones de Bélgorod y Moscú, así como en territorios ucranianos bajo control ruso.

En Ucrania, ataques con drones y misiles rusos impactaron la planta siderúrgica ArcelorMittal en Krivói Rog, ciudad natal del presidente Volodimir Zelenski, causando dos muertos y 14 heridos. La planta detuvo parcialmente sus operaciones por los daños sufridos.

Otros ataques rusos afectaron las regiones de Zaporiyia, Sumi y Donetsk, elevando el número de víctimas civiles a su nivel más alto desde el inicio de la guerra.

En Kiev, un bombardeo alcanzó un mercado de libros al aire libre, donde se incendiaron puestos que ofrecían volúmenes raros y de colección.

El presidente Zelenski denunció que Rusia ataca infraestructuras civiles con misiles balísticos y solicitó a sus aliados más defensa antiaérea, destacando que en la última semana las ciudades ucranianas sufrieron ataques con más de 1.550 drones, casi 1.560 bombas aéreas guiadas y 62 misiles.